MARTOKEN
MARTOKEN es la infraestructura sobre la que se tokeniza un activo real: una obra a construir, un inmueble en renta, una deuda a cobrar. Cada proyecto mide primero su demanda y recién después abre la inversión, desde USD 100 por token, con fideicomiso propio y cada paso registrado en Polygon.
Cada proyecto se organiza bajo un fideicomiso propio, con reglas escritas de antemano y sin intermediarios financieros tradicionales.
Detrás de cada token hay algo que existe y se puede verificar: una obra que se levanta, un inmueble que renta, una deuda que se cobra. Nunca una promesa suelta.
Todos los proyectos bajo MARTOKEN fijan el token en USD 100, sobre infraestructura Polygon. Mismo estándar, distintos desarrollos.
La estructura es la misma para todas. Lo que cambia es el activo que respalda el token y de dónde sale el retorno del inversor.
Un desarrollo se financia tokenizando el proyecto completo: el terreno y la obra. El inversor acompaña desde el pozo hasta la entrega.
Se adquiere un inmueble que ya existe y ya produce. El token da participación sobre ese inmueble sin tener que comprarlo entero.
Se adquiere una cartera de créditos en mora y se le ofrece a cada deudor cancelar con una quita importante, con un anticipo y cuotas a su medida. La entidad convierte en caja algo que ya tenía castigado, el deudor sale de la mora y el inversor financia esa compra.
Bienes que rinden por su explotación y no por su reventa: campo, hacienda, maquinaria. El ciclo productivo define el plazo del proyecto.
Si hay un activo verificable y un flujo que se pueda medir, se puede estructurar. Cada caso se evalúa antes de emitir y queda escrito en su propio fideicomiso.
Cada proyecto entra al registro con su clase de activo, su propio token y su propio fideicomiso, bajo las mismas reglas.
Durante años, construir viviendas dependió de que alguien de arriba decidiera dónde, cuándo y para quién. MARTOKEN propone otro camino: que las viviendas las impulse la propia gente, sobre una infraestructura que lo hace posible.
Las familias que necesitan una casa se preinscriben gratis y dicen dónde la quieren.
Desde USD 100, financian el proyecto completo: el terreno y la construcción.
Fideicomiso por proyecto, token sobre Polygon y pagos verificables: cada paso queda registrado y a la vista.
Se construye donde hay gente que las espera. Sin listas eternas ni promesas que dependen de otros.
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MARTOKEN opera el recorrido completo: mide la demanda, estructura el fideicomiso, emite el token del proyecto, recibe la inversión y devuelve el retorno al inversor. Todo el circuito corre sobre infraestructura propia, sin intermediarios financieros y sin custodiar las claves de nadie.
Antes de emitir un solo token, el proyecto abre una preinscripción gratuita. Cuántos se anotan, y dónde, define si el proyecto avanza y dónde se construye.
Primero la demanda, después el tokenEl proyecto se constituye como fideicomiso, con patrimonio separado, fiduciario designado y reglas propias escritas antes de emitir un solo token.
Fideicomiso por proyectoCada proyecto emite su contrato ERC-20 sobre Polygon, con supply y precio fijados desde el inicio y verificables por cualquiera en la cadena.
Polygon mainnetEl inversor compra desde su billetera, por transferencia asistida en pesos o con una billetera creada por correo. La tenencia queda registrada a su nombre.
USD 100 por tokenEl retorno se calcula según la tenencia de cada inversor y se transfiere en USDT sobre Polygon. Cada pago lo autoriza una persona antes de salir y deja su comprobante en la cadena: el inversor puede verificar que cobró, sin depender de que se lo digamos.
USDT · verificable en PolygonMARTOKEN opera con una estructura liviana: los procesos repetitivos los ejecutan agentes de inteligencia artificial supervisados, sin los costos fijos de una corporación. Las decisiones que importan quedan siempre en manos humanas.
Un asistente responde consultas por voz en cualquier momento, y deriva a una persona cuando hace falta.
La inteligencia artificial prepara la documentación; una persona la revisa antes de que se firme o se publique.
Ningún pago sale sin aprobación. Se firma desde la billetera del fiduciario y nadie custodia las claves de los inversores.
Solo 4 datos. Te avisamos por WhatsApp cuando abra la venta y tenés prioridad. No se cobra nada.
Tu número de preinscripción es:
Te vamos a contactar cuando abra la venta.